Ordenación Diaconal Abel Osorio

Ordenación diaconal

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Ordenación diaconal
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Con gran alegría, la Diócesis de Escuintla, cuenta dentro de su clero a un nuevo diácono, que a partir de ahora, está al servicio del Pueblo de Dios en esta iglesia particular. El diácono Abel Elías Osorio, fue ordenado el sábado 27 de agosto 2022

Es relevante el dato, de que es la primera ordenación que se hace de forma presencial, desde hace más de tres años, pues por las restricciones impuestas por la pandemia del Covid-19 no se había podido realizar de otra forma. En los últimos años, se realizaron a puerta cerrada, sólo con la presencia de los familiares más cercanos, también es el primer diácono originario de la Parroquia San Vicente Diácono y Mártir, del municipio San Vicente Pacaya, siendo inusualmente ahí, el lugar en donde se realizó el rito de ordenación, como un regalo a todos los fieles católicos de ésta parroquia, que ven coronadas todas sus oraciones en favor de las vocaciones sacerdotales.








Desde temprana hora, en la parroquia se vio el movimiento propio de una fiesta, donde las distintas comunidades parroquiales, árduamente terminaban los preparativos, logrando tener todo a punto, para el momento esperado por todos los fieles. El alcalde estuvo presente en la Santa Misa y apoyó con parte de la infraestructura necesaria para celebrar la ordenación.

El diácono Abel Osorio, realizó sus estudios iniciando en los seminarios de Guatemala y culminando en España, de donde regresó hace pocos meses. A partir de ahora, estará prestando su servicio pastoral en la Parroquia San Cristóbal (en Palín), posteriormente el obispo podrá nombrarlo para ser trasladado a otra parroquia, según las necesidades de la Iglesia.








El tercer grado del sacramento del orden, es el diaconado. En la Diócesis de Escuintla no existe el diaconado permanente, por lo que es de esperar que en algún momento pueda llegar a ser ordenado sacerdote, aunque no hay un tiempo determinado para ésto, ni tampoco el diaconado es una especie «de paso previo o requisito» para ser sacerdote, es un ministerio en sí mismo.








El ministerio del diaconado viene sintetizado por el Concilio Vaticano II con la tríada: «ministerio (diaconía) de la liturgia, de la palabra y de la caridad». De este modo se expresa la participación diaconal en el único y triple munus de Cristo en el ministro ordenado. El diácono «es maestro, en cuanto proclama e ilustra la Palabra de Dios; es santificador, en cuanto administra el sacramento del Bautismo, de la Eucaristía y los sacramentales, participa en la celebración de la Santa Misa en calidad de «ministro de la sangre», conserva y distribuye la Eucaristía; «es guía, en cuanto animador de la comunidad o de diversos sectores de la vida eclesial».

De este modo, el diácono asiste y sirve a los obispos y a los presbíteros, quienes presiden los actos litúrgicos, vigilan la doctrina y guían al Pueblo de Dios. El ministerio de los diáconos, en el servicio a la comunidad de los fieles, debe «colaborar en la construcción de la unidad de los cristianos sin prejuicios y sin iniciativas inoportunas», cultivando aquellas «cualidades humanas que hacen a una persona aceptable a los demás y creíble, vigilante sobre su propio lenguaje y sobre sus propias capacidades de diálogo, para adquirir una actitud auténticamente ecuménica».








En la homilía, monseñor Víctor Hugo Palma, obispo de Escuintla, nos recordó que pidamos insistentemente a Dios, para que envíe obreros a su campo. Agradeciendo también a los bienhechores del seminario y de las vocaciones, a quienes con su oración y aportes económicos y materiales, ayudan a que se vayan formando los nuevos sacerdotes.

Las vocaciones, como la del nuevo diácono, no es como la de cualquier otro oficio, el servicio al Señor es sumamente importante, es un tesoro que lo recibe el que ha sido llamado, es un tesoro que se recibe en un vaso de barro y también lo recibe el Pueblo de Dios.

Dios escoge y poco a poco va abriendo el camino para la vida consagrada. El Señor tiene planes eternos, planes de amor, para sus siervos, para que siempre defiendan la vida. Todos debemos defender la vida.

Diácono quiere decir servidor, es el servidor que llega primero, el que es presuroso.

Además nos recuerda que todos debemos orar diariamente, todo cristiano debe hacerlo, pero el diácono, al igual que presbíteros y obispos, rezan también por el pueblo.







Antes de concluir, se presentó al Padre Erick Morataya, quién a partir de este día, será el nuevo párroco de la Parroquia San Vicente Diácono y Mártir, despidiendo y agradeciendo al Padre Giovanni Ordóñez, quién irá a la Parroquia Santa Lucía Virgen y Mártir, en Santa Lucía Cotzumalguapa.

Al finalizar la Santa Misa, el diácono Abel Osorio, compartió con familiares y amigos que se acercaron a saludarlo y a conversar con él. Esperamos que pronto surjan nuevas vocaciones en San Vicente Pacaya y en el resto de municipios de Escuintla.

Las fotografías que se tomaron en la Ordenación diaconal de Abel Osorio, se pueden descargar a continuación:

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