Congreso Eucarístico Internacional Hungría

Congreso Eucarístico Internacional: Dios, alimento de su pueblo

Diócesis de Escuintla
Diócesis de Escuintla
Congreso Eucarístico Internacional: Dios, alimento de su pueblo
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“Dios, alimento de su pueblo”

Introducción

Preparémonos al Congreso Eucarístico Internacional 2021, profundizando lo que nos dice la Palabra de Dios sobre la hermosa verdad: Dios no solo alimenta, sino se da Él mismo como alimento a su Pueblo

Oración Salmo 87, 7

“El Señor ama las puertas de Sion, más que todas las moradas de Jacob. Cosas sorprendentes se dicen de ti, ciudad de Dios.

Mencionaré a Egipto y a Babilonia entre los que la conocen, filisteos, tirios etíopes han nacido allí. Se dirá de Sión: “Todos han nacido en ella, el mismo, el Altísimo, la ha fundado”.

El Señor inscribe en el registro de los pueblos: “Éste nació allí”

Y danzarán y cantarán; “Todas mis fuentes están en ti”.

Observemos la vida

a) ¿Alguna vez hemos sentido mucha sed? ¿Cómo nos sentimos?

Quizás has tenido la experiencia que alguien se acerque y te regale un vaso de agua fresca, o quizá en tu camino te encuentras un manantial y la posibilidad de saciar esa sed.

Ésta experiencia tan sencilla nos ayuda a entender la acción de Dios que sacia nuestra hambre y nuestra sed…

b) La imagen del manantial que tiene su fuente en el centro es una imagen muy querida por la Sagrada Escritura.

El libro del Génesis nos hablaba de una fuente que nace de abajo del suelo y que regaba la toda la tierra Isaías promete que, en la restauración de todo, habrá manantiales sobre cada monte alto, y por fin agua en la estepa.

Jeremías identifica al manantial de aguas vivas con el propio Yahvé y Ezequiel ve, en la visión del templo restaurado, un curso de agua que mana de él, sale a regar la tierra, y sana todo lo que toca a su paso.

En el libro de Números, Dios alimenta a su pueblo luego de liberarlo de la esclavitud de Egipto.

Lo alimenta con el maná que cae del cielo y con el agua de la roca de Meribá.

Pero es con Jesucristo que Dios mismo se da en alimento a su Pueblo, la Iglesia, con el Cuerpo y Sangre de Cristo ofrecidos en el Banquete de la Eucaristía.

Compromiso

Apreciar el alimento eucarístico, el Cuerpo y la Sangre del Señor que “se da a sí mismo” en alimento: un alimento que sostiene el camino de la vida cristiana, y que no es algo, sino alguien el mismo Señor, presente en el Santísimo Sacramento.

Oración

Oh Dios, que en este Sacramento tan admirable, nos dejaste el memorial de tu Pasión, te pedimos venerara de tal modo los misterios de tu cuerpo y de tu sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de la Redención. Tú que vives y reinas con el Padre y el Espíritu, y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Oración Conferencia Episcopal de Guatemala

Padre nuestro, fuente de la vida.

Envíanos tu Espíritu para poder reconocer y amar siempre más a Cristo, que se sacrifica por nosotros y está presente en la Eucaristía.

Él es nuestro Señor y maestro, nuestro amigo y alimento, nuestro médico y nuestra paz.

Haznos valientes para llevar su fuerza y su alegría a todos los hombres.

Haz que este tiempo de preparación y la celebración del Congreso Eucarístico renueve espiritualmente a toda la comunidad de creyentes, a nuestras ciudades, a nuestro pueblo, a Guatemala y al mundo.

Amén.