Reliquias Consagracion Catedral de Escuintla 2019

XXV Aniversario de la Diócesis de Escuintla – Consagración de la Catedral

XXV Aniversario de la Diócesis de Escuintla – Consagración de la Catedral
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El sábado 3 de agosto 2019, toda la Diócesis de Escuintla, amaneció de fiesta para celebrar dos acontecimientos muy importantes en nuestra vida eclesial. Con la solemne Santa Misa, se celebró el vigésimo quinto aniversario de la creación de la Diócesis de Escuintla, que hasta ese momento había sido una prelatura.

Ell 28 de julio de 1994, la prelatura fue elevada a la categoría de Diócesis por el Papa Juan Pablo II, por medio de la bula Cum Praelatura. El cardenal Beranardin Gantín fue enviado por Su Santidad, para proceder a la elevación de Prelatura a Diócesis de Escuintla, con sede en la actual Catedral de Escuintla, siendo su primer Obispo Ordinario Monseñor Fernando Claudio Gamalero González quien fallece el 3 de abril de 2004.

En Escuintla, han habido cinco Obispos, tres durante la época de la prelatura y dos en la vida diocesana. Actualmente es Monseñor Víctor Hugo Palma, el Obispo actual.

La Santa Misa dio inicio a las diez de la mañana y se prolongó por tres horas, tiempo en el que se realizó también, el rito de consagración y dedicación de la Catedral de Escuintla a Nuestra Señora de Concepción.

Desde sus inicios en la fe católica, hace casi cinco siglos, Escuintla ha sido una tierra eminentemente Mariana y por tanto era de esperar que la Diócesis fuera dedicada a la Virgen de Concepción, como patrona de todos los escuintlecos. De tal suerte, como algo sumamente extraordinario, la imagen que representa a la Virgen de Concepción que data de 1780, que este año cumple 15 de su coronación pontificia y que usualmente se encuentra en el retablo, fue sacada en procesión, en un corto recorrido por las calles aledañas a la Catedral, llevada en hombros por los fieles devotos e ingresada al templo por un grupo de sacerdotes de la Diócesis.

Aprovechando la celebración de las bodas de plata de la Diócesis, el Obispo también consagró el templo de la Santa Catedral de Escuintla, dedicándose también a la Virgen María en su advocación de la Inmaculada Concepción.

La consagración de una Catedral, es un acontecimiento que muy raras veces ocurre, por lo que todo el pueblo católico escuintleco, se volcó masivamente para estar presente y ser testigo de este acto de fe, festejando que por 479 años, se ha celebrado la Santa Misa en el mismo lugar en el que actualmente se encuentra la ahora Catedral de Escuintla.

Todo el clero escuintleco, se hizo presente y encabezados por el Obispo, los párrocos, vicarios y diáconos celebraron junto al pueblo de Dios, el aniversario diocesano y participaron del rito de consagración de la Catedral.

Además, representantes de todas la comunidades parroquiales de la Diócesis y religiosas de las seis congregaciones que actualmente radican en Escuintla, participaron del emotivo momento en que el Obispo lee la oración que consagra y observaron cómo fue ungido el templo, desde el altar, hasta la puerta mayor, después de depositar las reliquias de mártires romanos y guatemaltecos en el altar.

También, estuvieron presentes como invitados de honor, Monseñor John John Kallarackal, secretario de la Nunciatura Apostólica, quien leyó un mensaje de felicitación, enviado por el Papa Francisco a toda la Diócesis de Escuintla. Además en representación de la Arquidiócesis de Guatemala, de la cual la Diócesis de Escuintla es sufragánea, estuvo Monseñor José Cayetano Parra Novo, O.P.

El texto del saludo y bendición apostólica, enviado por el Papa Francisco es el siguiente:

A Monseñor Víctor Hugo Palma Obispo de Escuintla con ocasión del 25 aniversario de la fundación de la Diócesis de Escuintla, invoco por intercesión de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, abundancia de dones divinos, mientras imparto la Bendición Apostólica, que extiendo complacido al clero y a todos los fieles de la Iglesia de Escuintla en esta celebración jubilar.

Vaticano, 19 de julio 2019
Francisco

Con motivo de la celebración del aniversario diocesano, se realizó una Misa Votiva, cuyas lecturas fueron, la primera Ez 47, 1-9. 12 el salmo 127 la segunda 1 Pe 2, 5-7 y el Evangelio Jn 2, 13-22 proclamado por el Diácono Francisco Morales, al finalizar la homilía del Obispo, se procedió al rito de la consagración.

En la homilía, Monseñor Víctor Hugo Palma hizo hincapié en la historia misionera que ha tenido Escuintla, comentó parte de la historia de la Diócesis recordando a los Obispos que lo precedieron, también comentó sobre el camino en la Misión, que actualmente lleva la Diócesis y de cómo todos, tal como dicen las Escrituras, somos piedras vivas que construímos el templo de Dios. Además de agradecer en todo momento al Señor por permitirnos estar presentes y poder contribuir en la construcción del Reino de Dios.

Recordemos que la ceremonia solemne de dedicación o consagración se encuentra en el Pontifical Romano y se realiza de jure por un Obispo. Un templo consagrado tiene derecho a celebrar cada año la fiesta del aniversario de su consagración, que debe celebrarse con una octava por todos los sacerdotes asignados a la iglesia.

El rito de Consagración de la Catedral, en Escuintla, tuvo varios momentos con algunos signos muy específicos, por ejemplo, al inicio no se besó el altar por no estar consagrado aún, además el altar estaba desnudo, sin mantel, flores ni velas. El rito inicia cuando al Obispo le entregan el hisopo y el acetre con agua bendita y que es rociada a los presentes, este es el acto de bienvenida.

Luego el Obispo lee la plegaria de consagración y se cantará la Letanía de los Santos, en la que se pide la intercesión de todos los santos. A continuación, se depositará en un compartimiento ubicado en el altar, las reliquias de los Beatos Fray Tulio Maruzzo y Luis Obdulio Arroyo, mártires de Izabal y las reliquias que anteriormente tenía la Catedral de los mártires romanos. Acto seguido, el Obispo esparce el Óleo del Santo Crisma, sobre todo el altar y luego frota el mismo, haciendo una cruz en el centro del mismo, que representa la plena difusión de la gracia.

Terminada la unción del altar, que está sobre roca sólida para que no pueda ser movido, se coloca un brasero grande, en el cual el Obispo colocó abundante incienso, pidiendo que nuestras oraciones suban al cielo. Después del altar, son las paredes de la Catedral las que serán ungidas, a lo largo de todo el templo. Coincidiendo con las doce columnas, representando a los Apóstoles, se han colocado cruces de mármol, el mismo material del altar, con un candelabro cada una. Monseñor Palma, acompañado de Monseñor Kallarackal y Monseñor Parra, ungieron con el óleo del Santo Crisma, cada una de estas cruces, distribuidas en todo el templo.

Una vez ungido e incensado el altar y ungidas las paredes, se viste el altar, colocando el mantel, la cruz, las velas y las flores. Estos son signos muy importantes, el mantel simboliza la victoria de Cristo, la luz nos recuerda lo que Jesús es capaz de hacer en medio de las tinieblas y las flores simbolizan la vida y la alegría de los cristianos. En este momento también, se encienden las doce velas que se encuentran a lo largo de la Catedral, en cada una de las cruces que previamente fueron ungidas.

El Padre Erick Morataya, fue el ceremoniero para la Santa Misa de Consagración de la Catedral de Escuintla y fue el encargado de preparar todo el ritual correspondiente.

Recordemos que dentro del presbiterio, el ambón, el altar y la cátedra (sede del Obispo), representan la triple misión que tiene Obispo: desde el altar santifica al pueblo, dándonos de comer a Cristo, desde la cátedra enseña con la Palabra y gobierna la iglesia particular que le ha sido asignada y desde el ambón, el Obispo, enseña, santifica y gobierna espiritualmente al Pueblo de Dios.

Terminado el rito de consagración, continúa la Santa Misa con la Liturgia Eucarística. La comunión fue distribuida por Monseñor Palma, acompañado de Monseñor Kallarackal y Monseñor Parra, además de los Diáconos y otros sacerdotes ayudados por varios Ministros extraordinarios de la Eucaristía, debido a la gran cantidad de fieles que se congregaron, un poco más de un millar. Antes de la bendición final, el clero de Escuintla, rezó la Salve en latín, que arrancó entre los asistentes, aplausos de alegría y vítores a nuestra Reina y Madre de misericordia.

Por ser una ocasión muy especial y esperada desde hace varios años, el Obispo decretó una Indulgencia Plenaria, para los asistentes y que además hubieran cumplido con los requisitos usuales: confesarse, comulgar, rezar por las intenciones del Papa y asistir a la Misa de consagración.

Finalizada la Santa Misa, el Obispo, sacerdotes, religiosas e invitados especiales, compartieron el almuerzo en la casa parroquial, mientras que en el área del parqueo, la fiesta continuó con la presentación de la marimba María Concepción y complementado con la venta de diferentes platillos típicos, que fueron la delicia de todos los asistentes. La música y la comida se prolongó hasta poco más de las cinco de la tarde.

La homilía de Monseñor Víctor Hugo PalmaObispo de la Diócesis de Escuintla y la proclamación del Evangelio por el Diácono Francisco Morales, sirviendo en la parroquia San Vicente Mártir, en San Vicente Pacaya, se pueden escuchar y descargar en el reproductor de audio en la parte superior.

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Las fotografías que se tomaron en el XXV Aniversario de la Diócesis de Escuintla y Consagración de la Catedral, se pueden descargar a continuación:

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