San José

Acudamos a San José

Acudamos a San José

Año Josefino y de la Familia en la Diócesis de Escuintla 2021 – 2022

A los Párrocos y Comunidades Parroquiales de Escuintla
A los Seminaristas Diocesanos
A los(as) Religiosos(as)
A los Agentes de Pastoral Familiar y en general

Monseñor Víctor Hugo Palma“Acudan a José”, con estas palabras el faraón de un Egipto agonizante por el hambre (cf. Gen 41, 55) indicaba a todos al personaje enviado por Dios para salvar aquella situación y en el futuro, al mismo pueblo de Israel, como reza una antigua oración mariana, Raquel dio vida a José, del Egipto salvador, pero María al que fue, de los hombres redentor.

Durante la Historia de la Iglesia reciente, los Papas y especialmente Papa Francisco (Patris Corde), han indicado a San José como “patrono universal de la Iglesia” y también de la familia, de la vida sacerdotal, del trabajo, de la migración; ir a José, acudir al bienaventurado esposo de María la Madre Dios, es pues un signo de la auténtica devoción católica, cuanto más en medio de las duras circunstancias de un mundo.

Coincidentemente, en el 2021 se cumplen cinco años de la exhortación apostólica postsinodal Amoris laetitia “La alegría del amor”, siendo evidente la relación entre el amado patriarca San José y la Familia, pues ella está encomendada su cuidado por San Juan Pablo II (Redemptoris Custos).

Esta hermosa coincidencia nos lleva a celebrar en Escuintla un Año Josefino y de la Familia, dentro del ciclo del Tercer Año Pastoral “Rema Mar adentro” (2021), puesto que un espacio fundamental de la Evangelización en nuestra diócesis es precisamente la realidad familiar, tan llena de luces y sombras por las características poblacionales, laborales, económicas y sociales de Escuintla.

Innegablemente, con la pandemia actual, muchas realidades humanas y familiares se han hecho más dramáticas: pobreza, migración, violencia intrafamiliar con abuso de infantes, violencia social, corrupción administrativa y judicial, efectos del cambio climático, catástrofes naturales, etc. etc. Estos temas en general, se tratarán en las catequesis que ya se elaboran a partir específicamente de los temas: San José, modelo de la paternidad de Dios. Figura del amor del Padre, Padre amado, Padre de la ternura, Padre de la obediencia, Padre de la acogida, Padre de la valentía creativa, Padre trabajador, Padre en la sombra, y otros temas que de modo especial son cercanos a la realidad guatemalteca y diocesana de Escuintla; las vocaciones sacerdotales en la vivencia del celibato y la “paternidad espiritual”, la migración y la defensa de la misma familia frente a la violencia regional, frente a las ideologías y políticas y hasta leyes contra la vida (aborto, ideología de género, etc.).

Brevemente pues, indico algunas características de este hermoso ciclo que iniciaremos:

  1. Inicio Diocesano e indicaciones generales: será el Viernes 19 de Marzo, desde el Puerto de San José, cuando a pesar de ser Viernes de Cuaresma, el Calendario Litúrgico para Guatemala prescribe la Solemnidad de San José, Esposo de la Virgen María. Ruego por tanto a los Párrocos, aparte de la celebración que sea posible dentro de las medidas sanitarias:
    • Colocar y destacar la imagen de San José en los templos parroquiales y de las filiales principales con el lema “Acudamos a San José” Año Diocesano 2021 – 2022, así como proveer de la figura de San José a aquellos templos, etc. que no lo tienen.
    • Publicación de las diversas oraciones que existen para San José, especialmente por los seminarios, sacerdotes, familia, trabajo y migración.
    • Destacar en las catequesis todas, la necesaria moral familiar en la vivencia de la fidelidad, de la paternidad responsable, de la honestidad, del respeto a la mujer, de la preparación para el matrimonio y de evitar las relaciones sexuales prematrimoniales, así como la formación en los valores inherentes al establecimiento de una familia en los futuros esposos.
    • Destacar igualmente la necesaria evangelización del trabajo: tanto en los directivos, propietarios, empresarios, etc. como en los mismos trabajadores. Ello a partir del enorme potencial laboral de Escuintla, pero también de la tarea siempre pendiente de hacer más dignas las condiciones laborales, salariales, etc. de los trabajadores.
    • Enfatizar en la vida sacerdotal y en el campo vocacional las virtudes de la fidelidad, de la vivencia del celibato, de la custodia de la familia al estilo de san José, que el Papa Francisco ha pedido no solo a los sacerdotes sino a todos los agentes de Pastoral y laicado en las Iglesias particulares (Encuentro del Papa Francisco con las familias en Mali), siendo en verdad maestros de las “actitudes de San José” para la vida familiar:
      • “Descansar en la oración”, hacer oración en Familia para encontrarse y encontrar la voluntad de Dios;
      • “Proteger y ser voces proféticas sobre la Familia”: reconocer los peligros ambientales de la pobreza, violencia, migración, cambios climáticos así como la pérdida de valores intrafamiliares, inestabilidad y disfuncionalidad de las familias, en medio de la innegable fuerza de la esperanza y vida cristiana de muchas de ellas;
      • “Proteger a los que no tienen familia”: los niños y ancianos, en mundo de cultura “de lo desechable” para los más pobres y desamparados.
  1. Culminación del ciclo Josefino y de la Familia: aún cuando la duración de nuestra iniciativa supera las indicadas universalmente, estamos seguros que por las condiciones de la Pandemia y la dispersión de los fieles por las medidas sanitarias, aun con el auxilio de los medios de comunicación, la extensión indicada hasta el 19 de Marzo del 2022 será de mucho beneficio para la labor misionera evangelizadora que iniciamos

Poniendo esta iniciativa en manos de la Inmaculada, nuestra patrona Diocesana, pero también de San José, nos acogemos a su protección con la oración que el Santo Padre Francisco nos ha indicado y que ligeramente modificamos para su difusión más apropiada al ciclo que iniciamos:

Salve, custodio del Redentor
y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.
Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida,
protege e inspira a nuestras Familias
los dones del amor, esperanza y fidelidad.
Santifica con tu intercesión a nuestros sacerdotes,
Y suplica para Escuintla la abundancia de las vocaciones.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal.
Amén.